Los inicios en el mundo laboral de los diseñadores no son iguales al del resto de profesiones.
El 1º día de un taxista es el que se pone a trabajar con un taxi, el 1º día de un policía es el que va de uniforme a patrullar, el 1º de un maestro es el que da clases pero el 1º día de un diseñador no es el 1º que diseña.
El diseñador puede tener larga experiencia antes de entrar en una empresa, agencia o estudio. Puede haber trabajado o colaborado en proyectos y concursos sin haber nunca cobrado por ello. Proyectos personales o solidarios. Puede tener una página web con un portafolio extenso sin nunca jamás haber trabajado como diseñador, si entendemos trabajar como el intercambio de tiempo y conocimientos por dinero.
Imagino que en profesiones donde el límite entre vocación y trabajo es tan fino es difícil que alguien no haya por ejemplo
creado su propia página web antes de hacer la de otros, es como el fotógrafo, habrá hecho miles de fotografías sin cobrarlas pero no sólo por aprender y practicar sino porque le gusta.
Esta idiosincrasia del diseñador le hace sufrir novatadas ligeramente distintas al resto de profesionales y también las de toda la vida: